Últimos temas
» [Pasado] ¿de verdad es tan malo?
Ayer a las 12:27 am por Kalhenz

» Petición de Nivel
Dom Dic 10, 2017 7:28 pm por Kalhenz

» [Pasado] Historias y algo mas... [Iohn - Cronos - Rak]
Sáb Dic 09, 2017 6:52 pm por Rak

» [Presente] Dinero facil. [Narrador]
Vie Dic 08, 2017 9:29 am por Narrador

» Una copita de vino. [Pasado / LIBRE]
Miér Dic 06, 2017 11:06 pm por Kalhenz

» [Censo] Noviembre
Mar Dic 05, 2017 8:55 pm por Matthias Lehner

» Una visita de "medico" [pasado/ LIBRE]
Mar Dic 05, 2017 8:27 pm por Matthias Lehner

» [Presente] ¿Acaso sois una especie de dúo cómico?
Sáb Dic 02, 2017 8:07 pm por Narrador

» Ausencia durante diciembre
Sáb Dic 02, 2017 6:28 pm por Tsuyoi Kikku

Hermanos

Elite
¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 22 el Dom Oct 22, 2017 12:09 pm.
Admin
Web Master - MP - Perfil
Da Boss
Matthias Lehner
Administrador - MP - Perfil
Bloody Monk
Nerelas Graywords
Administrador - MP - Perfil
Er Pescao
Kensei Komikado
Administrador - MP - Perfil
The Judge
Créditos.

[Presente] CSI

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

[Presente] CSI

Mensaje por Takatora Kureshima el Miér Nov 15, 2017 11:04 pm

Las oportunidades se presentaban en situaciones extrañas. Era el primer día de Takatora como Aprendiz de la Marina y ya tenía un cadáver entre sus brazos. Después de atender a los heridos de la guerra, mandaron al alto hombre por un descanso y ahí se encontró con un destruido cuerpo de la Comandante Penny. En el camino iba revisando lo que tenía en la ropa y ahí encontró su identificación y pertenencias. Caminó por varios minutos hasta salir de los muelles con el cadáver fresco entre sus brazos, él tenía el conocimiento para realizar una necropsia al cadáver y determinar la causa de muerte. Así como las tiendas de atención a la salud estaban abarrotadas y el personal era escaso, era también el caso de la Morgue. Después de la caminata, el joven aprendiz llegó al cuartel o a lo que quedaba de él y entró al sótano con el cuerpo entre los brazos, sus superiores dentro de la fuerza comenzaron a preguntar del incidente y por qué traía un cadáver entre sus brazos.-Takatora Kureshima señor, soy un aprendiz, pero soy un médico de profesión y encontré este cadáver en el muelle y le practicaré la necropsia para averiguar el motivo de su deceso, señor-. Respondió en un tono disciplinado y calmado, así sus superiores no podrían decir cosa alguna sobre la situación si no más bien sentirse aliviados de que habían más manos para ayudar

Los superiores hicieron un gesto de saludo al aprendiz y le dieron indicaciones sobre donde están las mesas de investigación , que más bien eran oficinas con una gran mesa de disección y un escritorio para sus anotaciones.
Llegó a la fría oficina y sobre el mesón dejó el cadáver de la Comandante fallecida, luego raudo fue afuera de su oficina para mostrar la identificación a sus superiores. todos asombrados de saber que era uno de los héroes de Loguetown que tenía un brillante futuro por delante. Takatora regresó a la oficina y se dispuso a trabajar.

Dentro de la mesa, se encontraba el típico equipo de disección, allí las pinzas reglamentarias y sierras se encontraban listas para su uso. Lo primero que hizo Takatora fue examinar la herida que tenía perforando su seno izquierdo, al parecer un arma entró e hizo destrozos dentro del cuerpo de la Marine. Ágil tomó el mango de bisturí número 4 y comenzó con una disección en su herida principal, allí cortó la muy ligera capa de grasa que había en ese cuerpo, fue por encima del seno cortando hasta encontrarse con la capa de músculo, la cual sacó de un tajo completo. Allí estaba el primer obstáculo, las costillas falsas que bloqueaban el paso a la caja torácica del a paciente; cambio de instrumento, ahora tomó la pequeña sierra de huesos con su mano hábil que era la izquierda y allí la presionó contra la estructura ósea pertinente. Con un par de movimientos de arriba hacia abajo, pudo abrir el tórax de la paciente, allí pudo ver el daño hecho por el arma que sospechaba que entró; era obvio que era una arma corto punzante, la cual había cortado completo una gran rama de la arteria pulmonar, atravesando por en medio ambos pulmones sin tocarlos y casi besando la aorta primitiva. Una muerte rápida debido al desangramiento de importantes vasos sanguíneos.

Causa de muerte, paro cardiorespiratorio, por ingreso de arma blanca en el plexo solar de la paciente.

El primer trabajo estaba hecho, la causa de muerte había sido determinada ahora. Su trabajo estaba hecho, pero había algo más que lo molestaba; muy a parte del hecho que quería ultrajar los muertos interiores de la occisa, otra herida que era más que obvia adornaba el cuerpo de Penny. Ahora cambió sus guantes, por unos que estaban más limpios y examinó el área en cuestión. La intimidad de la pobre Marine estaba rota, habían rastros de abuso por todas las paredes vaginales de la fallecida. El autor material de este hecho había intentado o mejor dicho violado a la comandante y luego asesinado; era una escena de horror como tal tejido muy vascularizado estaba increíblemente destruido, como si lo que hubieran metido ahí no sea humano. Ahora quedaba una sola cosa, que era arreglar el cuerpo. Tomó varios hilos y procedió a conectar los tejidos de la mujer comenzando por su parte íntima. Allí pasó unos minutos hasta que por fin se veía como una área respetable de una dama; luego fue a por el área del tórax, uniendo todo a una velocidad impresionante y haciendo que esa mujer de color moreno tomara forma de un humano completo y no de ese cascarón roto que había encontrado en el muelle. Sacó sus guantes y los tiró a la basura junto con los anteriores, el trabajo estaba hecho.

Takatora ya sabía que llenar en el reporte de la necropsia, su trabajo había terminado en ese momento y se disponía a limpiarse. Se sacó la bata que le habían dado en el campamento médico y luego se colocó otra enseguida,  dándole de nuevo el estilo del médico que era. Ahora sin guantes se sentó en el pequeño escritorio que tenía en esa oficina y comenzó a llenar el papel con los resultados.
avatar
Takatora Kureshima
Aprendiz Marine
Aprendiz Marine

Mensajes : 7
Fecha de inscripción : 06/11/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Presente] CSI

Mensaje por Tsuyoi Kikku el Jue Nov 16, 2017 4:53 am

Una vez hube rodeado el escritorio del sargento, e ignorando sus peticiones de que esperara un instante a que llamara a un oficial, me dirigí a la parte trasera de ese piso, donde las escaleras para descender hasta el sótano, ahora reconvertido en morgue, habían sobrevivido a los daños estructurales del edificio. A mi alrededor la gente trabajaba sin parar, organizando las tareas de reconstrucción de toda la ciudad y atendiendo a los civiles que trataban de recuperar su vida, sin olvidar que la mayor presencia de piratas causada por la guerra parecía seguir haciendo estragos a los Mares Cardinales. Sin embargo, para mí, se hizo un extraño silencio. Como si mis sentidos bloquearan todo aquello que no estuviera relacionado con ese sótano y Penny. Era más que probable que mientras cruzaba aquella estancia velozmente, me cruzara con algún que otro oficial con mayor rango que yo, al igual que era probable que lo hubiera empujado apartándolo de mi camino. Pero en ese momento, lo único que parecía importarme era bajar esas escaleras.

Pasé de escalón en escalón por medio de saltos, reduciendo el número de pasos que se debían hacer para descender en menos de la mitad, hasta que me encontré con esos despachos que se habían convertido en pequeñas salas de observación. En estas estancias se habían realizado la mayoría de las autopsias de los oficiales que habían fallecido en la guerra, con la esperanza de no solo descubrir el posible asesino, sino de estudiar las habilidades de aquellos lo bastante hábiles como para asesinar a los hombres y mujeres de mayor rango. Era absurdo pensar que, una vez la guerra había terminado, alguien hubiera sido capaz de matar a Penny. Pero sin embargo era aquello que mi intuición parecía estar diciéndome desde que esperaba en el barco, como un murmullo que no consigues entender pero que notas detrás de ti. Quizás la herida que había sufrido en la guerra no se había curado como debía o un trozo de edificio le había caído encima mientras asistía en las reconstrucciones. Fuera lo que fuera, debía saberlo.

Empecé a asomarme por los distintos despachos, ahora la mayoría vacíos tras estar abrumados durante los primeros días después de la guerra, esperando no encontrar el rostro de mi Comandante en ninguno de ellos. A cada oficina en la que comprobaba que no estaba, una parte de la tensión que constreñía mi corazón se levantaba, dejándome respirar con mayor calma. Hasta que la suerte pareció acabarse. En una de las últimas oficinas pude ver un cuerpo sobre la mesa, medio cubierto por unas ropas parcialmente destrozadas, y el rostro de Penny con una extraña sensación de paz. Ni siquiera pensé y abrí la puerta de ese despacho y me personé allí dentro, sin decir palabra, mientras me acercaba a ese cadáver. Era extraño pues me costaba reconocerla como a mi Comandante, pues su tradicional aspecto feliz, con esa sonrisa que me sacaba de mis cabales, no se veía en ese rostro.  Pero lo más raro era que no me invadió una sensación de pena y desasosiego, ni de desesperación, sino una mezcla de ira y vergüenza. Ira porque esa maldecida me había abandonado como tanta otra gente lo había hecho en mi vida, dejándome una vez más a mi cuenta y cuidado, y vergüenza porque ni siquiera parecía que se hubiera defendido. “¿Qué clase de broma es ésta, Penny? Tú, que te comparabas conmigo a nivel de fuerza… A la que había reconocido como alguien a quién seguir, ¿te rendiste sin pelear?” pregunté en voz alta, sin darme cuenta de que allí había alguien más sentado en un escritorio. Si ese hombre prestaba atención, sería capaz de sentir esa ira en mi voz y le haría temblar de miedo. Una vez me llamaron la Demonio de la Marina, un rival al que jamás olvidaré, y en ese instante esa parte oscura de mi interior, ese vacío profundo y terrible que reclamaba sangre y muerte, dolor y violencia, salía al exterior en cada una de mis palabras. Pues al fin yo no le impuse control alguno, ni intentaba limitarlo ni esconderlo. Fuera quien fuera quien había hecho esto, no lo sabía aún, pero la misma oscuridad iría en su busca.
avatar
Tsuyoi Kikku
Teniente
Teniente

Mensajes : 88
Fecha de inscripción : 16/09/2017
Edad : 24

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Presente] CSI

Mensaje por Takatora Kureshima el Jue Nov 16, 2017 5:09 pm

La morgue improvisada estaba llena de personas que buscaban a familiares perdidos, desde oficiales hasta civiles que habían sido víctimas de la guerra. Las oficinas estaban ya abarrotada casi a su máxima capacidad, lo que trajo la violencia hace un par de horas era devastador, ver familias llorando sobre los cadáveres bien acomodados de sus familiares y hasta niños en ciertos casos. Takatora se esperaba algo como esto, tal vez algún familiar de la comandante llegaría a la oficina a llorar sobre sus restos y aunque esto no le importaba, él daría su rostros y personalidad adecuados a la situación.

Así es como era él, nunca mostraba su verdadero y pervertido ser, siempre llevaba la máscara apropiada para la situación y así salir bien librado de cualquier escenario posible. El ya estaba un poco satisfecho, el juguetear con los interiores de la marines en la necropsia había sido suficiente por hoy, ya había logrado tocar partes que lo tenían muy excitado a esa hora del día y al llenar el reporte la cara de satisfacción se podía notar en sus expresiones, con esa sonrisa apenas notable.
Habían pasado unos minutos y ya había llenado el informe completo de la muerte; la causa de la muerte y de que fue ultrajada sexualmente durante el asesinato, también algunas pistas que tenían sobre el asesino.

En lo que llenaba el reporte, utilizó uno de los Den Den Mushi de la línea que cargaban los Marines para averiguar sobre posibles sospechosos en el área y lo que pudo encontrar en el lugar fue una mirada roja.
Todos coincidían de que un alto sujeto con una mirada casi demoníaca estuvo pululando en el muelle a la hora del deceso, cuando Takatora la encontró no tenía mucho tiempo de fallecer y quizá si no se hubiera detenido a comer su almuerzo y vagado tanto, hubiera podido observar bien al sospechoso en cuestión, eso no importaba ya.

Minutos pasaron y el ruido de los familiares se apagó con el sonido de la puerta de la oficina abriéndose. De ahí emergió una mujer de característica muy agradables para Takatora y que parecía un superior de él y por mucho. Desde la comodidad de su silla observó a la despampanante mujer acercarse con naturalidad a la occisa. La mirada de buitre se posó por todo el cuerpo de la mujer, se notaba que era alguien de peso en la institución; desde su cintura escapular y sus trapecios bien delineados por músculos, hasta sus piernas torneadas por el ejercicio, era algo que al ahora aprendiz le encantaba observar en las mujeres y también en sus estudios anatómicos en los humanos. Un humano hermoso, otro en el día y en unas pocas horas ¡Qué dichoso! Dentro de su mente, pensaba cómo sería tener relaciones sexuales con ella y también en cómo serían sus interiores; las perversiones de Takatora circulaban por su mente, pero su inexpresivo rostro a la realidad de la imaginación eran lo más extraño en ese hombre.
Sabía cómo leer la situación y observó unos cuantos segundos más a la mujer que traía una mirada consumida por la ira. Debía ser alguien muy cercano a la comandante Penny y se notaba en su gesticulación el deseo de venganza y la sed de sangre. Estos momentos eran la especialidad del médico, sabía leer bien los ambientes y actuar de la mejor manera a las personas y sacar provecho de esto; aprovecharía esa misma ira de la persona que había entrado a su favor y quizá en algún momento podría ejecutar esas perversiones que había pensado hace unos momentos, pero el momento de actuar como un hipócrita había llegado.

Tomó el reporte que había hecho y se levantó de su asiento, se notaba la gran altura del aprendiz, de casi cinco metros, el mismísimo borde de lo que en ese planeta se consideraba humano. Avanzó unos cuantos pasos hacia la Marine y como era el protocolo, se colocó firme y realizó el saludo militar con su mano derecha.-¡Aprendiz Kureshima Takatora, mi señora!-. Vociferó a la mujer plagada por la ira y violencia; el ambiente se sentía pesado que al mismo Takatora le resultaba complicado estar en el mismo cuarto que la mujer y llevar su acto a cabo, pero debía resistir, por su bien.-Yo realicé la necropsia de la comandante Penny, tengo el reporte en mis manos, si lo desea puedo hablarle o leer el reporte, ¡Señora!-.El tono era serio y formal, Takatora sabía en la situación en la que estaba y que debía seguir las reglas ante todo y al estar ante una superior esta no iba a ser la excepción.

Dejó la posición de firmes y tomó la carpeta metálica con sus dos manos. En ella estaba toda la información de Penny. El sexo, la raza, la edad, la causa de muerte y lo del abuso. Toda la información oficial sobre lo que había pasado, excepto el detalle de la mirada roja que había aparecido. Esto se lo guardaba como su as por si la persona en frente le preguntara. Ese era el momento de hacer una poderosa aliada o por lo menos de que alguien quedara en deuda con él, era el primer paso a su marea de asensos.
El aprendiz seguía serio, siguiendo la situación lo más formal posible, así la majestuosa mujer no tendría qué reprocharle, todo seguía la marcha que el doctor quería.
avatar
Takatora Kureshima
Aprendiz Marine
Aprendiz Marine

Mensajes : 7
Fecha de inscripción : 06/11/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Presente] CSI

Mensaje por Akane el Dom Nov 19, 2017 5:45 pm

"Jamás iré al Grand Line" pensé, mientras caminaba lentamente hacia el muelle donde el barco de la comandante Penny esperaba y sobre donde me esperaba mi cruel instructora, Moira. Un escalofrió recorrió mi espalda, cuando recordé su ojo de cyborg, rojo, brillante y deseoso de experimentar conmigo.
Di un suspiro tranquilizador "Jamás iré al Grand Line... y menos por un instrumento" pensé nuevamente, mientras me imaginaba la cantidad de bestias que había detrás de esa montaña roja.
Fue algo extraño pensar en monstruos, porque en mi cabeza siempre venían los rostros de humanos que había conocido. Un hombre tan alto que parecía un gigante y relucía una extraña cabeza calva, una mujer con ojo de cyborg, tan rojo que parecía que sangraba y un espadachín que me había herido con anterioridad. Sacudí mi cabeza para despejarme de esos pensamientos, los cuales no quería tener y mire hacia adelante, apretando el paso.

"¿Que canciones podria tocar para animar el barco?" pensé, mientras mi mente se elevaba a un mundo de cosmos, de música, dulces, vestidos, bebidas exóticas, hombres hermosos y mujeres semidesnudas. Mi imaginación volaba, haciendo que me sonrojara en algunas veces.
Me había alejado de la realidad, tan rápido que no me extrañaría toparme con alguien y caer al suelo.
Mientras me imaginaba, partituras y notas musicales que danzaban al ton y son  de la música y giraban a mi alrededor, mientras un grupo de personas y de... cosas de otra razas, bailaba al son del violín del Capitán Mol; una mano dura como el acero y frio como un tempano de hielo, tomó con fuerza mi hombro derecho y de un solo tirón me hizo volver al mundo real y hacerme girar hacia la derecha.
-...TONTA- fue lo único que llegue a escuchar antes de ver el tenebroso ojo rojo de cyborg - Sargento Moira- dije mientras giraba y observaba como me echarme esa mirada de furia.
-Te estuve esperando en una nave desocupada por más de 30 minutos. ¿Acaso no puedes buscar tus cosas en menos tiempo?- sus brazos estaban cruzado a la altura de pecho, mientras su ojo relucía un intenso rojo.
-¿V-vacio? No es posible si...- trate  de decir, bajando la mirada hacia abajo, pero  dos golpes llegaron a mi cabeza haciendo que me callara.
Moira había levantado su mano y había golpeado mi cabeza, como si se tratara de una puerta -Hola hay algo adentro? Hablo que no había ningún marine de alto rango. En fin eso no importa- dijo dando una incómoda pausa, en la cual Moira miraba hacia otro lado, como si su mente estuviera divagando, pero volvió nuevamente hacia mí con una extraña sonrisa en sus labios. - Esa tal comandante Penny ha muerto- lo dijo con tanta naturalidad y frialdad, que me sorprendió mas eso que a muerte de esa joven de tez morena. - Al parecer ahora nombra a cualquiera comandante. Podre niña- llevo sus dedos a su boca y dio unos golpes suaves sobre estos contantemente - ¿Se podrán hacer experimentos sobre su cuerpo si lo pido?- dijo en voz alta, ero estaba seguro que era un pensamiento.
"¿Muerta?" pensé algo sorprendía pero no tanto. "Maldición ahora tendremos que ir a otro lado" dije dando un suspiro. -
¿Que haremos?- le pregunte a mi instructora.
Ella me miró, como la hubiera sacado de algún pensamientos impío -Ehh, Que se yo. Ahora vamos a la morgue y esperamos que la segunda a cargo, que es la Teniente Tsuyoi, la cual fue a reconocer el cuerpo. Después veremos que hacemos. Por ahora estamos a merced de esos marineritos- Al decir esto comenzó a la caminata hacia la morgue.

No tuve más opción que seguir a Moira, era mi instructora y superior, no podría decir que no, aunque me hubiera encantado hacerlo.
Al llegar  a la carpa, nos detuvimos fuera - Esperemos aquí. Algún día saldrá- dijo Moira y se quedo a un costado de la carpa con la cabeza gacha, mirada perdida, brazos cruzados y boca apretada, formando una línea grotesca.
Me separe un poco de ella y me senté en un escombro que había caído de un tejado en la destrucción, esperando que la Temiente saliera y nos diera nuevas órdenes.

OFF ROL:
Mil disculpas por la demora, pero realmente me costo este post D:
avatar
Akane
Aprendiz Marine
Aprendiz Marine

Mensajes : 31
Fecha de inscripción : 11/10/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Presente] CSI

Mensaje por Tsuyoi Kikku el Vie Nov 24, 2017 5:37 am

Mi deseo de sangre, mis ganas de venganza eran tan intensas que en ese instante casi notaba como se materializaban en mi estómago, como si una masa negra y oscura como el alquitrán se estuviera formando. Golpeé la mesa con el puño, con rabia y fuerza, tratando de liberar parte de ese deseo antes de que me consumiera y perdiera de vista lo que me rodeaba, desatando un torbellino de ira y destrucción, al momento que un hombre de casi cinco metros apareció en mi campo de visión. Al momento en que él me saludaba con el gesto militar, mi puño impactó contra la gruesa mesa de madera, destrozándola y haciendo saltar astillas y pedazos de ella por toda la habitación. Cuando levanté la vista hacía aquel hombre, solo ligeramente calmada a nivel superficial, mis ojos se debían notar fríos y desprovistos de ninguna emoción que se pudiera llamar humana. El aprendiz dijo ser el que había realizado la autopsia a Penny y me acercó una carpeta con varios papeles que detallaban el informe que éste había realizado. Por la razón que fuera, aquella acción tan normal, tan acorde a lo que las instrucciones de la Marina llamaban correcto, me pareció insultante. No es que fuera por mi estado de ánimo, o quizás sí, pero aquel tipo de acciones sería exactamente lo que Penny habría hecho en esa situación, y yo jamás había tenido particular paciencia por aquellas monsergas. Antes de que éste dijera nada más, le di una patada plana con la planta del pie en el estómago, no con toda mi fuerza, solo lo suficiente para que éste cayera hacía atrás dejando sus ojos a la altura de los míos. Luego coloqué mi bota en su pecho y acerqué mi rostro al suyo, y con una voz gélida, más de lo que yo misma me creía capaz, le dije: “Déjate de gilipolleces y habla. Dame un nombre, una dirección, lo que sea.

Los marines que estaban en aquel sótano deberían haber escuchado el ruido que yo había causado al destrozar la mesa, quizás incluso el que el descomunal aprendiz había hecho al caer de espaldas, porque pude escuchar como las voces de alarma recorrían el cuartel. No pasaría mucho hasta que todo el mundo de ese edificio hubiera escuchado eso y alguno de mis superiores descendiera hasta allí para ver lo sucedido. Pero a mí eso me daba igual si antes de que aquello sucediera aquel médico escupía algún pedazo de información útil. Y a cada instante que pasaba, a cada momento que éste estaba mudo, mi instinto asesino parecía acrecentarse un poco más. Ese alquitrán empezaba a extenderse por mi cuerpo, como si mi sangre y mi propio corazón lo arrastraran.
avatar
Tsuyoi Kikku
Teniente
Teniente

Mensajes : 88
Fecha de inscripción : 16/09/2017
Edad : 24

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [Presente] CSI

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.