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[Fic] [Pasado] ¿Un médico de once años?

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[Fic] [Pasado] ¿Un médico de once años?

Mensaje por Iohn Kajiya el Miér Sep 27, 2017 7:32 am

Recuerdo claramente mi primera operación. Cuando era pequeño mis padres no solían dejarme acompañarlos para los casos más graves pero sí que iba con ellos para los pacientes corrientes, o los amigos de la familia. Por lo que ya desde crío me empecé a acostumbrar a la sangre y a todo tipo de heridas: cortes, quemaduras, raspaduras y reacciones alérgicas eran tan comunes para mí como los juegos de balón o “Piratas y Marines” para los demás niños. Pero eso siempre me gustó, me daba la sensación de que era más maduro, más inteligente, que el resto de niños… me confería un aire de superioridad, como si conociera el mundo más allá de la aldea.

Pero todo cambió después de la muerte de mi madre. Aquellos aire de “señor” que me daba de pequeño también habían conseguido aislarme de los demás niños del pueblo… los adultos me ignoraban porque, ¿por qué no iban a hacerlo? Solo era un crío al fin y al cabo. Por lo tanto, al perderla, me encontré solo en el mundo. No era una situación diferente a la que había vivido hasta entonces, pero siempre había tenido a mis padres, y en ese instante, mi madre había fallecido y mi padre se encontraba en un pozo de desesperación. Así que me refugié aún más en los libros de medicina de mi familia… lo leía todo, una vez y luego otra. Había libros que me habría leído diez veces, y aun así, seguía descubriendo cosas a cada relectura. Mi padre me llevaba con él a las consultas, por lo que empecé a comparar lo que había investigado con el trabajo de campo. Me sorprendió lo certeros que eran los dibujos de los libros y los comentarios de los doctores que adornaban las páginas con descripciones de enfermedades, cursos de tratamiento, plantas medicinales y fabricación de medicinas. A cada caso en el que participaba, mi pasión por la profesión iba en aumento a la par que mis responsabilidades.

Pasaron un par de años y llegó el punto de que mi padre confiaba en que yo mismo me encargara de los casos pequeños. Salía contento de mi casa con mi bolsa cargada de medicamentos, vendas y demás, y me paseaba por toda la isla revisando pacientes, cambiando las vendas de algunos heridos, e incluso aprovechaba para acercarme al campo y coger plantas medicinales que luego intentaba mezclar yo mismo, y a veces, hasta trataba de inventar nuevos medicamentos.

Pero llegó un día que me marcó. Mi primera operación. La primera vez donde realmente me encontré en la situación en la que la vida de un hombre dependía de mis decisiones… o en este caso, la vida de una mujer.

Recuerdo que ese día era particularmente lluvioso. Era uno de esos días de verano de cielo oscuro y tormentas incesantes, donde la tromba de agua que caía estaba a punto de desbordar el pequeño riachuelo que había al norte del pueblo. La tierra esta fangosa, empantanada incluso en las zonas que hacían de valle entre los montículos de la isla. Y yo tenía que cruzarla prácticamente toda para llevarle su medicina al señor Pasyan, un hombre de casi 80 años que sufría particularmente de las articulaciones, y que en un día como aquél, debía aquejarse aún más de lo habitual. Por lo que la escena en el pueblo era el de un niño andando bajo la lluvia, más preocupado por evitar que su maltrecha bolsa no se mojara de evitar que la propia tormenta lo arrastrara, mientras el gentío gritaba y corría hacía el riachuelo cargado con bolsas de arena con tal de evitar el desbordamiento.

Al salir de la villa y encaminarme hacia la granja del señor Paysan, un grito me detuvo. Fue un alarido de dolor como jamás había escuchado, así que salí corriendo hacia la fuente de tal sonido. En mitad del campo, a unos cincuenta metros del camino, vislumbré un carromato tumbado y a alguien agitando los brazos en señal de auxilio. Aceleré aún más el paso y me acerqué, hasta distinguir a una mujer joven, de unos veinte años, atrapada bajo el carromato cargado de bolsas de arena. La pierna de la mujer estaba atorada por el peso de la carga, pero eso no era lo peor de todo, sino que al caérsele encima ese armatoste, le había un corte profundo justo por debajo de la cintura.

Al ver la situación me sentí desbordado, atemorizado, paralizado. También sabía que si trataba de ir a buscar ayuda, esa chica fallecería por desangramiento. Tenía que pensar y serenarme. Lo primero era taponar la herida, así que me saqué la camisa que llevaba y le hice un torniquete lo fuerte que pude. El segundo paso era sacarla de allí, por lo que con la ayuda de los propios sacos de madera, apilándolos uno encima del otro, y tirando otros al suelo para aliviar la carga, fui levantando poco a poco el carro hasta que ella pudo arrastrarse y alejarse. Lo último era lo más crítico… el corte era muy profundo y no podía llevarla yo solo hasta mi padre. Debía examinar la herida yo solo. Empecé a analizar la situación lo mejor que pude, recordando los libros que había leído, las enseñanzas de mis padres, lo que había visto cuando los acompañaba. Y mis manos se movieron solas. En ese instante, estaba seguro de qué hacer. Primero limpiar la herida. Después analizarla. Sí, esto debe repararse. Aguja e hilo. Ahora esto… Lo otro… Paso a paso como si lo hubiera hecho cientos de veces.

Al acabar me tuve que sentar. Mis manos temblaban ligeramente, pero la herida había parado de sangrar y la chica había recuperado algo de color. Ese día fue el primero en que honestamente me pude decir a mí mismo: “Soy médico”.
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Re: [Fic] [Pasado] ¿Un médico de once años?

Mensaje por Karen el Miér Sep 27, 2017 9:14 am

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