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[Pasado] La iglesia encantada.

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[Pasado] La iglesia encantada.

Mensaje por Invitado el Sáb Oct 08, 2016 11:00 am

Era una mañana tranquila de primavera en la base de la marina del North Blue. El tiempo acompañaba a los habitantes con unas suaves temperaturas y una brisa agradable mientras los reclutas realizaban los ejercicios y maniobras habituales de entrenamiento. El olor a flores en armonía con el canto de los pájaros hacía de aquel día algo especial, algo estupendo. William era uno de los reclutas que disfrutaba de ese momento, corriendo, combatiendo, charlando con sus compañeros… Hasta que un superior le dio un aviso de que debía encargarse de una pequeña misión sencillita que no requería de gran preocupación. El hombre de castaño cabello se acercó por la oficina donde un amable oficial le entregó el expediente de la misión, en teoría la cosa iba de investigar una serie de sucesos extraños y voces de ultratumba que molestaba a los residentes de Micqueot. (¿En serio? Molestan a la marina con estas putas mierdas que obviamente son falsas. Yo merezco que se me encomiende una misión mejor.) Pensó para si mismo sin poder evitar mostrar una mueca de desagrado. - Lo sé recluta, parece una tontería pero nuestro deber es ir a comprobarlo de todos modos. – Le dijo el oficial mientras le despedía con el saludo típico del cuerpo. Así que sin más dilación y sin poder objetar nada dado su bajo rango puso marcha hacia el lugar para acabar cuanto antes con tan molesta tarea.

[Unas horas después…]

William se encontraba ya en el interior del sagrado lugar mirando alrededor para comprobar lo de aquellas “voces”. Antes se había asegurado de que todo el mundo dejase vacía la iglesia por si acaso tenía que luchar contra algo, cosa que pensaba que era poco probable ya que parecía más fruto de la paranoia colectiva que de algo serio. A sus espaldas portaba su larga vara de combate y en su cinto su Den den mushi apagado sonaba al chocar contra su cuerpo por el caminar del lugar. Examinó el altar, las banquetas de madera, el órgano, la sacristía y nada de nada. Nadie hablo, nada extraño, nada nuevo bajo el sol, pensó para si. – Joder, sabía que esto iba a ser una estupidez, todo por culpa de la subnormalidad de los habitantes de este lugar, malditos bastardos. Ahora mismo podría estar cazando piratas, pero nooooo… ¡Mejor vamos a ir a inspeccionar una estúpida iglesia encantada! Menuda pérdida de tiempo es todo esto. – Exclamó visiblemente molesto mientras tomaba asiento en un banco para descansar un rato. – Hacerme perder el tiempo a mí con esto. Ya sé porque los habitantes de esta isla brillan por su gran intelecto. – Finalizó con sarcasmo mientras frotaba su frente con la palma de su mano abierta en un gesto de resignación.

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